13 problemas y riesgos dentales de piercing en la boca

Los piercings son elementos decorativos de origen metálico, muy populares durante los últimos años entre los jóvenes, que se pueden colocar en distintos lugares del cuerpo. Uno de estos lugares es la cavidad bucal, el piercing en la boca, es muy habitual, sobretodo en los labios, frenillos linguales o la misma lengua, son sus ubicaciones más habituales.

¿Cuáles son las consecuencias y los riesgos de los piercings para la salud oral?

Colocar un piercing en la zona oral puede acarrear problemas y riesgos diversos para la propia salud bucal del individuo. Algunos durante su emplazamiento o los primeros días y otros que pueden aparecer con el tiempo.

Durante la colocación del piercing y los primeros días de uso.

  1. Sangrado. Hacer una perforación de este tipo, puede dañar la gran cantidad de vasos sanguíneos y capilares existentes en determinadas zonas de la boca. Algo que generará problemas a largo plazo.
  2. Inflamación. Uno de los síntomas más comunes después de un piercing oral. La lengua está en movimiento constante, por lo que se puede complicar el proceso de cicatrización.
  3. Puede producir infecciones en la boca. La infección es una posibilidad siempre latente en la cavidad oral, por la abundante presencia de bacterias. Al realizar la pequeña intervención quirúrgica que requiere instalar un piercing oral y dependiendo de las condiciones higiénicas en que se realice, van a aumentar en mayor o menor medida el potencial de activación de estas y aumentar, por tanto, la posibilidad de desarrollar infecciones
  4. Trasmisión de enfermedades. Los piercings orales son catalogados como posibles factores de transmisión de hepatitis B, C D i G, por el Instituto Nacional de Salud (National Institutes of Health).
  5. Dependiendo de la pericia de la persona que lo coloca, puede afectar en mayor o menor medida a la sensibilidad, al habla y al sentido del gusto, así como la inflamación y dolor de los primeros días, alargarse en el tiempo. En el caso de los piercing en la lengua, puede producir cierta dificultad para respirar en los pacientes.

A lo largo del tiempo.

  1. Lesiones en las encías. En el caso de estar en el labio, su rozamiento con las encías, puede acabar desgastándolas, produciendo heridas o llagas y retracciones gingivales que acaben provocando la pérdida de hueso y/o algún diente, de forma similar a lo que sucede con una periodontitis grave. Así mismo, la retracción de las encías deja al descubierto gran parte del diente y dejar abierta la puerta de entrada perfecta para las infecciones.
  2. Interferir con la función bucodental normal. Los piercings orales estimulan la producción de saliva, pudiendo llegar a ser excesiva y empeorar la pronunciación de ciertas palabras así como causar problemas de masticación y deglución de alimentos.
  3. Interferir con la salud bucodental normal. Los piercing de este tipo, retienen comida y entorpecen la limpieza bucal, con lo que incentivan una actividad bacteriana que puede convertirse en mal aliento, sangrado de encías, inflamación e infecciones. Además dichas bacterias estarán en contacto con los alimentos que ingerimos, pasando al sistema digestivo y al resto del organismo.
  4. Alergias. Los materiales y el tamaño de los que están formados los piercings pueden provocar alergias de contacto, como la dermatitis, úlceras e incluso deformaciones en la lengua
  5. Aspiraciones. Se corre el riesgo de, como con cualquier objeto extraño presente en la cavidad oral, tragarlo involuntariamente.
  6. Daños en los dientes. Son frecuentes las lesiones y traumatismos. El contacto con el piercing provoca abrasiones dentales y fracturas de piezas a menudo. Tienen especial riesgo, las dentaduras con restauraciones.
  7. Cáncer oral. Con la colocación de un piercing en la boca aumentamos el riesgo de padecer esta enfermedad.
  8. Endocarditis. Los piercings orales son un riesgo potencial para la endocarditis bacteriana (una inflamación grave de las válvulas o tejidos del corazón). La colocación de un piercing oral es una oportunidad para que las bacterias orales entren en la circulación sanguínea y dirigirse al corazón.

Imagen: Pixabay

Llevo un piercing en la boca y me está dando problemas 

Enrique Escámez

Enrique Escámez

Soy el doctor Enrique Escámez, Licenciado en Odontología por la Universidad Alfonso X el Sabio y especialista en odontología conservadora y endodoncia. Me gusta estudiar cada caso de manera personalizada ayudándome de la tecnología más avanzada para poder ofrecer el diagnóstico más preciso y un óptimo resultado. Mi principal misión consiste en restaurar la salud en la estructura dental.